CIUDAD DE MÉXICO — “Nunca nos derrotó la derrota; que no nos derrote ahora la victoria”, dijo alguna vez Luis Héctor Álvarez, con la perspicacia de un hombre forjado en la lucha por décadas.

Me temo que el PAN, ese panismo que ha venido aquí a esta tribuna a oponerse a un instrumento de participación ciudadana directa, lo está derrotando la derrota, su incapacidad para aceptar un modo distinto de gobernar, este que pone en el centro de la acción del gobierno a los olvidados de siempre.

Y lo digo con todo respeto: ese panismo, que no es todo, pero ese panismo que ha desfilado por esta tribuna, no le perdona al presidente Andrés Manuel López Obrador lo que la derecha brasileña no le perdonó a Lula Da Silva: el poner un plato de comida en la mesa de los pobres. Ese es el tema central de este debate.

¿Dónde quedó entonces ese PAN de los ciudadanos demandantes, de los hombres y mujeres exigentes, de los panistas demócratas que alguna vez fueron?, ¿el PAN, por ejemplo, de aquel concepto de intransigencia democrática que usó Manuel Clouthier; de la perseverancia de Luis Álvarez; de Adalberto Rosas; de Francisco Barrio? ¿Dónde se perdieron?

Ese era el panismo de los años ochenta y de los años noventa, el que hoy añoran muchos votantes panistas y muchos mexicanos. Ese es el panismo que se ocupa ahora, en esta etapa de nuestra democracia. Si se quiere tener el poder, o recuperar el poder, tienen que volver a confiar en los ciudadanos. Ese es el centro también de esta discusión.

No es que no confíen en el gobierno, no es que no confíen en el partido mayoritario, que eso es por defaul. El gran problema que tienen es que no confían en los ciudadanos.

Porque está perfectamente claro, aquí lo han dicho lo compañeros senadores y senadoras de los diversos grupos parlamentarios, que hubo una discusión a fondo del tema, que nos dimos el tiempo, que se recibieron todas las propuestas para efecto de llegar a este dictamen, prueba de ello es que lo organiza el INE, que los ciudadanos lo solicitan, que no lo solicita el presidente de la República, que no es el día de la elección, que no es antes del tercer año, que el tribunal electoral habrá de validar el instrumento, el procedimiento. Y todas esas cosas que quedan en este dictamen lo solicitaron los partidos de oposición.

Finalmente compañeras senadoras y senadores, creo que hoy será un día histórico para México porque la evaluación y la vigilancia de los ciudadanos en la función pública hoy gana una de sus mejores victorias, de sus mejores mecanismos para lograr esa rendición de cuentas por la que han luchado los mexicanos. Y que ese ejercicio y ratificación constante de la soberanía popular no se va a dar cada seis años, sino que se va a poder dar antes de que se cumplan esos seis años y que implica profundizar nuestro régimen de libertades democráticas.

Compañeras y compañeros, la revocación de mandato, por sí mismo es inhibitorio de los abusos de poder. El hecho de que exista la figura con la viabilidad de poderse ejecutar, significa que de facto va a inhibir esos abusos.

Los invito de veras a reflexionar en estos últimos minutos y a sumarse a esta gran victoria de la democracia participativa en nuestro país”.

Mira aquí el video:


* Intervención de Imelda Castro Castro, senadora de la República por Sinaloa, con relación a la consulta popular y revocación de mandato. Martes 15 de octubre de 2019.

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