08012015InicioDSC02616

Con su permiso diputada presidente:
Compañeros diputados, compañeras diputadas:
Ciudadanos que nos acompañan en este recinto:
Amigas y amigos de los medios de comunicación:

A propósito de la elección de la nueva, presidente de la Mesa Directiva, queremos como Grupo Parlamentario del PRD, decir que no esperamos más que el respeto a la ley al protocolo legislativo que se incentive el debate parlamentario como esencia de dicho poder legislativo y enhorabuena para la diputada Yudit del Rincón.
Compañeras diputadas y diputados, México ha cerrado un año 2014 con un magro crecimiento económico de 2.7%, cuando la estimación del Gobierno fue de 3.9%, es decir, hemos cerrado con un 1.2% menos que el proyectado.
Y es sintomático que ahora la estimación para el 2015 sea de 3.7% del crecimiento económico, lo que habla de las reservas que tiene el grupo gobernante acerca de la evolución de la economía de este año. Es decir, están haciendo una proyección menor a la proyección hecha para el 2014.
Esta cifra de crecimiento económico del año que se fue, es similar a la presentada en los últimos 15 años, que expresa un estancamiento económico evidente.
Como vemos, nada distinto ha podido hacerse con el retorno del PRI a la conducción nacional en materia económica.
En este escenario, se presentan situaciones complejas de los principales indicadores: el precio del barril del petróleo (particularmente la mezcla mexicana) se ha desplomado hasta tocar, e incluso, bajar el piso de los 50 dólares, nada comparado con los 85 dólares proyectados para inicio de 2014 y menos por lo proyectado de 94 dólares para el cierre de dicho año. Aun así, ahora han estimado en 79 dólares el promedio para el 2015.
Estos nubarrones presagian una expectativa muy compleja para las finanzas públicas. De acuerdo al último reporte en las finanzas y deuda pública dado a conocer por la Secretaría de Hacienda, los ingresos petroleros se redujeron 3.5% de enero a diciembre del año pasado, lo que provocó un déficit presupuestal de 461 mil 300 millones de pesos.
La dependencia atribuyo tal fenómeno a la caída de la producción de hidrocarburos 3.1% menos de crudo y 1.8 por ciento menos de gas natural- con respecto al año 2013 y a la disminución de las cotizaciones del crudo de los mercados internacionales. Tales cifras no reflejan, sin embargo, la parte más grave del derrumbe de los precios del petróleo en el mundo (al más del 50%), toda vez que esto ha ocurrido en los últimos 4 años de 2014. Será, por tanto compañeras diputadas, compañeros diputados, en 2015, cuando esa reducción haga sentir lo peor de sus efectos en la economía nacional y en las finanzas públicas. En pocas palabras, lo peor todavía en materia económica está por venir en 2015.
Igualmente, la volatilidad que impera en el mercado cambiario donde tenemos un peso a la baja frente al dólar que hace previsible que la inflación se dispare y afecte aún más la ya disminuida economía social.
A lo anterior se suma, un desmesurado incremento de la deuda, tanto externa, como en general del sector público en un billón 300 mil pesos, cantidad que representa un avance de 22% en apenas dos años de este gobierno. A propósito de ello, si revisamos el monto total de la deuda en el sentido amplio (la llamada deuda del sector público), según el más reciente informe de la Secretaría de Hacienda que hemos aludido más arriba, 2014 cerró con 7 billones 152 mil 245.6 millones de pesos, en pocas palabras, este es un monto equivalente, nada más ni nada menos que al 42% de PIB.
Así, en el primer bienio de la dupla Peña-Videgaray, en Los Pinos el ritmo promedio de endeudamiento del sector público ha sido de mil 783 millones de pesos al día, o si se quiere, 75 millones de pesos por hora.
En suma, compañeras diputadas y diputados: los saldos del año que ha concluido arroja indicadores de negros nubarrones, con un erario mermado, un peso devaluado frente al dólar, un endeudamiento nacional e internacional desbordado y, por tanto, una reducción de las expectativas de recuperación económica para 2015.
En el panorama social y político se agrega una crisis institucional de crecientes dimensiones, que habla de una debilidad política y social del estado y un nuevo estrechamiento de la gobernabilidad.
La política pública, las conductas y decisiones del grupo gobernante siguen produciendo pobres, sin contratiempos. Los números son elocuentes, hay oficialmente reconocidos 54 millones de mexicanos pobres y 11 millones en pobreza extrema. Al menos 6.7 millones viven con un salario mínimo (1,615 pesos al mes), nada más y nada menos que el 15% de la población mexicana.
En contraste, la lista de los multimillonarios se incrementa de 22 que había en el 2013, subieron a 27 en 2014, los que poseen más de mil millones de dólares, con activos que suman 169 mil millones de dólares, según el censo de Riqueza y Billonarios 2014 (Wealth ADN UBS Billonaire 2014).
Producto ejemplar compañeras diputadas, compañeros diputados, de este modelo que fabrica pobres y magnates es German Larrea, del grupo México, socio de Televisa, favorecido desde Carlos Salinas de Gortari, de Fox, de Calderón y de Peña Nieto, cuya fortuna pasó de mil millones de dólares en 2001 a 16 mil millones de dólares en 2011, se trata de una fortuna también criminal. Mientras tanto, allí tenemos a la vista el saqueo de los recursos mineros, la contaminación de las aguas, la contaminación de amplios territorios a lo largo y ancho del país, el empobrecimiento de las comunidades donde se asientan sus empresas mineras, aquí tenemos muy cerca a Sonora y aquí mismo en Sinaloa los saldos de esa expoliación porfirista, solo por mencionar un ejemplo.
Bajo este panorama en general incierto, solo se vislumbra una indeseada certeza: la violencia seguirá desbordada. Ayotzinapa es un expediente de venas abiertas, lo mismo las ejecuciones extrajudiciales como las de Tlatlaya y la más reciente de Apatzingán, Michoacán.
Vivimos el peor horror que ha conmocionado al mundo después de 1968.
Pero en México, compañeras diputadas, compañeros diputados, no solo crecen los muertos y los pobres. La corrupción y la impunidad también se desbordan: allí están los expedientes abiertos de las casas blancas; de Las Lomas y la de Malinalco. Allí están los miles y miles de millones de pesos en obra pública otorgados a los socios y amigos de Salinas/Peña/Videgaray, marco en el que se inscriben los 14 mil millones de pesos en Sinaloa para dichos socios y amigos del poder, a través de la construcción de dos hospitales en Culiacán y Mazatlán.
En este contexto compañeras diputadas y diputados, en Sinaloa nos espera la parte proporcional de estas expectativas: de nuevo la contaminación por las empresas mineras, ahora le ha tocado al río Choix, sigue abierto el expediente de Concordia; un motín en el penal de Culiacán, que abrió la cloaca de nuevo, al ser una de las cárceles de peores condiciones de todo el país, donde el control interno lo tienen los propios habitantes y no las autoridades penitenciarias: la corrupción de nuevo a la orden del día en los penales de Sinaloa.
Hemos tenido una jornada de fin e inicio de año, con varias decenas de asesinatos. Junto a ello, el incremento del gas y la gasolina, el encarecimiento de la canasta básica.
En fin, compañeros diputados y diputadas, este principio de año es para nosotros una nueva oportunidad para renovar nuestro compromiso con los ciudadanos que nos eligieron: proteger sus intereses en cada decisión que tomemos, el horno no está para bollos. Desde el GPPRD, los convocamos a ser consecuentes con el mandato que nos dio la ciudadanía: a leer de manera correcta el emplazamiento de la sociedad sinaloense y no traicionar sus aspiraciones.

En cuanto diputada presidente.

Muchas gracias.

* Intervención de la coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD sobre las expectativas económicas, políticas y sociales para el año 2015. Sesión pública ordinaria del 8 de enero de 2015.

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