IME_DSC0433

Con su permiso diputado presidente:

Buenas tardes a todos:

De todos los sinaloenses es conocido que nuestra economía no avanza lo suficiente, no crece, no genera los empleos requeridos por el mercado laboral, los salarios no mejoran y, adicionalmente, se observa un crecimiento exponencial del endeudamiento por parte de los gobiernos municipales y estatal.

Lo más preocupante es que no tenemos a la vista políticas públicas destinadas al abatimiento o al menos a detener esta indeseable situación económica y social.

Las publicaciones recientemente divulgadas por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, Inegi, y confirmadas por estudios complementarios de uno de los bancos más grandes de este país, Banamex, así como por información vertida por la calificadora Standar and Poor’s, indican que en Sinaloa se registra uno de los peores escenarios económicos de los últimos años.

Particularmente las condiciones se han agravado desde mediados del año pasado, hasta lo que va en el primer cuatrimestre de este año 2014.

Según Inegi, de los últimos 6 trimestres registrados en el Indicador de Producción Estatal, ITAEE, en 5 se presentan caídas permanentes que deben de preocuparnos a todos. Especialmente la agricultura ha sido la más afectada ya que muestra desplomes de magnitudes históricamente poco vistas, de 46 por ciento, de 22 por ciento, de 12 por ciento y de 10 por ciento, estamos hablando de cuatro de los seis trimestres.

El orgullo de Sinaloa, que es su agricultura, ahora sí que “está por los suelos”. Nadie parece preocuparse de su mejoría, de elevar su nivel de rentabilidad económica o su rentabilidad social, de elevar su margen de productividad, de invertir en tecnologías vanguardistas, de subir la escala en la tabla de la competitividad; de ofrecerle créditos en mejores condiciones y con más fácil acceso a los integrantes de la base de la pirámide agropecuaria, que son sus productores primarios.

No podemos los sinaloenses seguir sintiéndonos orgullosos sabiendo que el ejidatario y el agricultor sufren de los mismos problemas en el campo. O son los precios que no ayudan, o el volumen de producción que no mejora, o son los gobiernos que poco están haciendo para implementar políticas más asertivas y sustentables. Definitivamente en Sinaloa, como sucede a nivel nacional, no hay planificación en el tema agrícola, y mucho menos, por supuesto, en el caso de la pesca y de la ganadería.

¿Cómo lograr solucionar los problemas del campo si no tenemos un Estado preventivo, provisorio, anticipado, planificador? Por el contrario, gozamos de uno que es reactivo y por cierto, bastante lento. Se carece de toda planificación, no existe la visión de futuro, se anda con la brújula perdida y se ha estado perdiendo poco a poco la misión de ser una entidad preponderante en esta materia.

Por otro lado, la industria manufacturera estatal, la de transformación, “ha estado agregando muy poco valor” a nuestra economía. Mejor dicho, ha estado restando valor a la economía, ya que igual que ocurre en el sector primario, las cosas parecen ir en detrimento.

Desde el segundo trimestre del año 2012, las caídas en la producción industrial en el estado son cada vez mayores. Tan solo al cierre del 2013 bajó 5.6 por ciento, pero ha registrado inferiores resultados en periodos anteriores, hay que decirlo. Urge que se lleven a cabo acciones más específicas en el ámbito de la transformación industrial.

Hay que recordar que Sinaloa tiene concentración de su industria en el sector transformador de alimentos, de 75 por ciento del total. Por ello, es común observar la relación directa que este guarda con el sector primario, ya sea para bien o a veces para mal, si nos referimos a la parte de producción.

Compañeras diputadas, compañeros diputados:

En un comportamiento similar anda la industria de la construcción estatal. Las caídas también son desastrosas. En el año de 2010 el valor de producción llegó, fíjense nomás, analicemos bien estas cifras que voy a comentar, en el año 2010 el valor de producción llegó a los 27 mil 655 millones, en 2011 sumó solo 22 mil 530 millones, en 2012 la cifra representó 18 mil 800 millones y cerró, fíjense nomás, en 2013 con apenas 10 mil 744 millones de pesos. Como vemos, se ha producido una caída superior al 60 por ciento del valor de la producción en esta industria, con ello, el efecto multiplicador de la inversión que tiene la construcción en Sinaloa prácticamente ha quedado desaparecido.

En lo que respecta al valor del sector de la vivienda, de 2010 a 2013, este cayó de 20 mil 300 millones de pesos a 6 mil 900 millones, cifra que significa nada más y nada menos que una caída del 66 por ciento.

Pero además, hay dos aspectos importantes qué considerar en este mercado: primero, hay sobreoferta, hay muchas casas sin habitar, y segundo, el poder de compra de los sinaloenses es lamentablemente muy débil. Difícil esta situación, pero algo debe hacerse con premura en el tema de vivienda en Sinaloa. Hay que agregar que hay miles de viviendas invadidas en el estado, principalmente en la ciudad de Los Mochis, problema que no se ha atendido, ni desde el Poder Ejecutivo, ni desde este Legislativo, por lo menos no de manera sistemática e integral.

Según Banamex, con datos propios de INEGI, los créditos de la banca comercial en Sinaloa han caído en aproximadamente 5 mil millones de pesos en el último año. Esto significa que los bancos no ven con buenos ojos lo que está sucediendo y lo que está por suceder en la economía de nuestro estado.

El sector financiero estatal, al actuar de esa manera, acelera la caída en los ámbitos del comercio, del consumo y de la inversión productiva. El dinero que deja de circular se convierte en un poderoso golpe de búmeran para el resto de las actividades y del propio mercado de trabajo.

Ese es el mayor peligro para la economía sinaloense, todos lo sabemos: que no haya movimiento de dinero. Y eso es lo que está pasando actualmente en nuestra economía: que no haya circulación monetaria que impulse hacia adelante a los negocios, a las personas, a las empresas y a los gobiernos. Estamos pues metidos en problemas de estancamiento desde hace rato y no estamos realizando acciones concretas para sacar adelante la “carreta atascada”, que hoy es nuestra economía.

Nos urge a todos los sinaloenses modificar este entorno, modificar esta realidad que estamos viviendo. Es importante que los gobiernos federal, estatal y los municipios, no renuncien a sus responsabilidades, que haya más sensibilidad a los reclamos y exigencias de la sociedad sinaloense.

Compañeras diputadas, compañeros diputados:

Por nuestra parte, como Poder Legislativo, estamos emplazados a proponer y aprobar verdaderas y profundas reformas del actual marco jurídico para el desarrollo económico: urge una cirugía mayor a la Ley de Fomento a la Inversión para el Desarrollo Económico en el estado, que reoriente los incentivos a la inversión en favor de la vocación de mayor valor agregado y que compense a los municipios en un nuevo esquema; una reforma a la Ley del Transporte, que modernice nuestro sistema de transporte y otorgue a los sinaloenses un servicio de calidad y con tarifas competitivas; una reforma a la Ley de Desarrollo Urbano que atienda las nuevas realidades de nuestras concentraciones poblacionales y los retos de un desarrollo urbano integral y sustentable; una reforma a las finanzas públicas en los aspectos hacendarios, que incluya el catastro municipal y en el tema de deuda pública; y por supuesto, una reforma a la administración pública que pase por la aprobación de una Ley del Servicio Civil de Carrera, que por lo menos hace entre 15 y 20 años que se vienen proponiendo en este Poder Legislativo y que tanta falta le hace a Sinaloa.

Igualmente, reformas y nueva legislación en las materias de Asociaciones Público-Privadas, Desarrollos Inmobiliarios, Gestión Empresarial y Reformas Regulatorias, Fomento al Turismo, a propósito del crecimiento coyuntural que ha tenido este sector en Sinaloa en los últimos meses, en el tema de Planeación y en materia de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Compañeras y compañeros diputados: disculpen ustedes esta extensión de este análisis que he presentado, que es un análisis con cifras que ha hecho el Inegi y que ha hecho particularmente el Banamex.

Los problemas que he enumerado y evaluado en esta intervención, no son una estadística académica y fría, son verdaderamente un padecimiento, es una realidad cotidiana de la gente que aquí nosotros estamos representando, situación que se expresa en su bolsillo, en su mesa, en sus hogares, en las calles, en las escuelas, y en los centros de trabajo.

Y claramente nosotros como diputados y diputadas lo vivimos todos los días, porque es increíble cómo la gente viene a solicitar dinero, recursos para resolver sus problemas de salud, sus problemas de alimentación, sus problemas de transporte. Y por eso yo les pido que ustedes reflexionen en lo que nosotros vivimos como diputados y diputadas todos los días, con este peticionarismo social que ha crecido en el estado y tiene mucho qué ver con eso, por eso no hay dinero que alcance para resolver estos problemas, si no se resuelve a través de la política pública y a través de la reformas económicas y sociales que ocupamos realizar.

Asumamos con responsabilidad nuestra tarea, destrabemos desde el Poder Legislativo las cadenas que atan el desarrollo económico, hagamos lo que nos toca. Pongamos en la mesa de “Compromisos por Sinaloa” una agenda para el desarrollo económico y social de Sinaloa. Estas sí son las reformas de gran calado que ocupa Sinaloa.

Y compañeros diputados y diputadas, no podemos nosotros seguir dejando pasar los meses de esta legislatura sin entrarle al toro por los cuernos, sin entrarle a la parte esencial que tiene qué ver con la economía y el desarrollo social. Disculpen la extensión, pero francamente hemos venido haciendo este tipo de análisis y sí, de veras que nos genera una situación de mucha preocupación, porque muchas de las iniciativas que estamos presentando, todos, los diputados, algunos grupos, la propia mesa de “Compromisos por Sinaloa” francamente es ir por las ramas. Entrémosle al fondo, entrémosle al tema de la economía y a los temas del desarrollo social de Sinaloa.

Muchas gracias. Es cuanto, diputado presidente.

Imelda Castro Castro.

* Posicionamiento sobre la situación económica y social que se vive en Sinaloa.

  1. Sandra Romo Zuñiga says:

    Imelda, primero que todo saludarte y felicitarte por este anàlisis e interès real del problema. Espero que esta intervencion haga eco en tus compañeros diputados para que se pongan las pilas y hagan algo por nuestro querido estado. Es lamentable la situaciòn, pero sobre todo preocupante y alarmante el estancamiento de la la economìa, motor para el desarrollo.

    Me da gusto saludarte y mas aùn viendo que realmente estàs trabajando en pro de Sinaloa,
    Enhorabuena, y mucha suerte. Recibe un fuerte abrazo.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>