IMEPosicionTribuna

Con el permiso del presidente de la Mesa Directiva del Congreso, diputado Adolfo Rojo Montoya;

Compañeros diputados y diputadas de esta LXI Legislatura;

Integrantes de los medios de comunicación;

Ciudadanos sinaloenses:

El día de hoy iniciamos nuestras actividades como representantes populares. Los diputados del Grupo Parlamentario del PRD asumimos el compromiso de concurrir al encuentro con los diversos grupos parlamentarios y las fuerzas políticas representadas en esta legislatura; con los sectores productivos y sociales y con los poderes institucionales de Sinaloa, para contribuir a que nuestro estado arribe a una nueva etapa de desarrollo integral. Somos partidarios de construir consensos para establecer una agenda legislativa común para una reforma económica, política y social de Estado.

Estamos conscientes que enfrentar un reto de esta dimensión, implica que todos los actores que tenemos responsabilidad pública asumamos este compromiso, justamente, con una visión de Estado.

Primero, es necesario reconocer que a pesar de que desde hace 25 años hemos conocido la alternancia política en los gobiernos municipales y desde hace tres años en el Gobierno del Estado, al día de hoy, la economía, la política y el desarrollo social presentan rezagos sumamente preocupantes. Buena parte de los indicadores en dichas áreas así lo demuestran.

Sinaloa sigue siendo una economía que no ha desarrollado los suficientes procesos de valor agregado, y por tanto, el peso de su industria está aún muy por debajo de la capacidad real que tiene la entidad para este sector.

Las estadísticas muestran que la economía interna es aún muy vulnerable al contexto nacional, producto de la escasa diversificación de su estructura productiva. También queda de manifiesto que la vinculación entre los sectores primario y secundario están muy lejos del potencial que estos tienen para el desarrollo de una mayor y más competitiva industria de alimentos, que es una de las ventajas comparativas que tenemos como estado.

La oferta laboral del estado no ha sido orientada a los nuevos requerimientos del mercado y por tanto, las condiciones laborales de los sinaloenses están pasando por un sustantivo deterioro.

Debido a esa desvinculación, a esa desarticulación que tenemos aún en la estructura productiva, hay de muchas regiones del estado donde se está constituyendo un tipo de desarrollo local con amplias brechas sociales. Por eso tenemos cinco municipios del estado que ya tienen tasas negativas de población y eso es sumamente preocupante.

Por ello, desde el Grupo Parlamentario del PRD, hacemos pública hoy la convocatoria a los empresarios, de todos los sectores, a los productores primarios y a los industriales, a todos los empleadores; a las instituciones de educación e investigación en materia económica, a las dependencias del Poder Ejecutivo, a construir una plataforma de diálogo para trabajar por las reformas que nos permitan desplegar el crecimiento y el desarrollo económico de Sinaloa.

En el tema de las finanzas públicas, Estado y Municipios atraviesan por una fuerte crisis; es necesario decir que no es privativa de Sinaloa, la enfrentamos en todo el país. Sin embargo, aquí tiene expresiones inéditas. Técnicamente, más de la mitad de los municipios están en quiebra financiera; en su mayoría los ingresos propios no les alcanzan ni para pagar las abultadas nóminas, con fuertes dificultades para prestar servicios de calidad. En los últimos tres años se han contratado los más altos empréstitos de toda la historia. El endeudamiento de las finanzas estatatales se ha elevado en más del 120 por ciento, con el ingrediente adicional de que se endosarán para los proximos 25 años, 13 mil millones de pesos del Presupuesto de Egresos para financiar los contratos públicos privados, producto de la herencia “productiva” de la pasada legislatura. Es un hecho que la ya exhorbitante deuda pública llegó a los niveles donde está, y que será un asunto que gravitará durante mucho tiempo en la vida del Gobierno estatal y sus finanzas, por lo que no es menos deplorable la indulgencia en la revisión de las cuentas públicas del Gobierno estatal, los municipios y las entidades paraestatales.

En materia política seguimos anclados en un sistema anacrónico de representación legislativa, sustentado en unidades territoriales o municipios, donde se cancela el derecho a la igualdad de los ciudadanos, contraviniendo el espiritu constitucional y las leyes, donde es el criterio poblacional el qu predomina en esta legislación, en todo el país, incluso en todo el mundo.

Se mantienen reglas sumamente inequitativas en las contiendas electorales, que propician la violación sistemática a los tiempos de inicio de las precampañas y las campañas, a los topes financieros de las mismas; órganos electorales bajo sospecha, sobre todo en su origen; infinidad de recursos financieros de oscura procedencia; intervención directa de funcionarios públicos y personas ajenas al proceso electoral incluyendo en las mesas directivas de casilla presión y violencia física contra ciudadanos para obligar a resultados electorales favorables al control político de dichas fuerzas fácticas sobre el territorio del estado.

Los canales de expresión y participación ciudadana están sumamente acotados, a pesar de que hace más de una década en este Poder Legislativo se adecuó la Constitución Política del Estado para que pudiéramos contar con instrumentos y medios, para hacer posible una auténtica participación ciudadana, en los asuntos de la sociedad y el Estado. Sinaloa requiere de la consulta pública para definir su rumbo de mediano y largo plazo. El Gobierno debe ser un instrumento de la sociedad, y no a la inversa. Los sinaloenses merecen ser reconocidos con mayoría de edad para revocar el mandato a quienes, conduciendo al estado y los municipios, se apartan de los intereses de quienes los eligeron. Los problemas de Sinaloa no son cosa menor, el Gobierno dificilmente, o los gobiernos en general, dificilmente podrán hacer cosas relevantes, si no es con el concurso y participacion de la ciudadanía. Siempre es preferible que el pueblo se equivoque, a que lo hagan sus representates tomando desiciones importantes sobre su destino en la fría soledad de sus oficinas.

Por ello, queremos el día de hoy, solicitar a esta legislatura se convoque, junto con el Poder Ejecutivo del estado, a la instalación de una mesa plural para definir la agenda común de reforma política y de participación ciudadana, para empezar a pagarle esta enorme deuda que tenemos en Sinaloa.

Otro de los grandes males de nuestro tiempo es que políticos, amparados en sus derechos, abandonan frecuentemente los cargos para los que fueron electos, para ir en busca de otros que prolonguen su estancia en la vida pública, sin importarles los derechos de los ciudadanos que los eligieron por un periodo constitucionalmente determinado. No se trata de acotar, ni mucho menos limitar el derecho de los integrantes de la clase política para que se profesionalizen, somos partidarios de la relección parlamentaria, sin embargo, es necesario regular las llamadas licencias, los interinatos y el rol de las suplencias, para dejar a salvo, en primer lugar, ante todo, el derechos de los electores, antes que los de la clase política.

Igualmente, en materia de Derechos Humanos, Justicia y Seguridad Pública, no se cuenta con una legislación actualizada, mucho menos de vanguardia. Los indicadores en estas materias muestran a un Sinaloa carente de observancia y cumplimiento de los derechos de amplios sectores de la sociedad, aun y cuando México vivió en el 2011 una reforma de trascendencia en el área de los derechos humanos, que se expresa en el artículo 4to Bis, apartado A de nuestra Constitución, pero que no hemos generado las leyes secundarias que hagan posible el ejercicio de estos derechos.

Igualmente, en el país se avanza en un sistema único de justicia penal, lo que apenas se asoma en Sinaloa con los cambios legislativos que de despedida nos otorgó la pasada legislatura.

En seguridad pública se ha probado que la estrategia única de tratar bajo una visión policiaca y militar un fenómeno de origen multifactorial, ha sido contraproducente y ha elevado los índices de inseguridad e injusticia social. Lo que exige acciones que reoxigenen la esperanza de poder vivir en paz. Los avances que hemos tenido en Sinaloa, porque los hay, al disminuir algunos de delitos, son tan vulnerables que cualquier soplo de escepticismo los hace caer. Por ello, la muerte de un niño, producto de un operativo policiaco en Culiacán, o los militares que hirieron a padre e hijo en una comunidad de Mocorito, o las circunstancias lamentables en que se han visto involucrados menores de edad, todo esto derrumba la fe ciudadana en lo que hoy se hace en materia de seguridad pública. Estamos hablando no solo de Sinaloa sino también de México. Violencia y pobreza son hoy una combinación que deteriora aceleradamente la calidad de vida de nuestros pueblos.

Por ello, es necesario rediseñar las instituciones públicas y replantear el tema de la seguridad pública con una visión integral que alcance el concepto de seguridad humana.

Nuestro ejercicio legislativo, compañeros diputados, coincide con el segundo periodo del gobierno de la alternancia. Desde el Grupo Parlamentario del PRD impulsaremos una efectiva separación y equilibrio de poderes para responder a los intereses de la sociedad y avanzar en el fortalecimiento de las instituciones públicas. En la auténtica división de poderes está la fortaleza de los mismos. En Sinaloa se requiere autonomía e independencia de los poderes, tolerancia y respeto mutuo.

Urgente es dignificar el papel del Poder Legislativo, tanto en sus relaciones con el Ejecutivo, como con la sociedad. La ciudadanía tiene derecho a la información que le permita evaluar el desempeño de los diputados, desde la asistencia a las sesiones, el contenido de las propuestas que presentan o defienden en tribuna, el trabajo de comisiones, el sentido del voto en cada uno de los temas que afectan o benefician a los ciudadanos. Una sociedad que monitorea a sus diputados es aquella que quiere que la política sea útil para fortalecer la vida democrática e impulsar el desarrollo económico y social.

Es hora compañeros diputados, de que empecemos por nuestra propia casa.

Esta legislatura esta llamada a darle un vuelco al tema del acceso a la información y la transparencia. Por ello, creo que es necesario que los ciudadanos recuperen este poder; nuestras sesiones son públicas, nosotros no tenemos derecho a impedirle el acceso pleno a los ciudadanos a este recinto.

Compañeros diputados, no es menor el compromiso que hoy estamos asumiendo con Sinaloa: es la posibilidad de trabajar para heredar cambios que ayuden a modificar el actual estado de las cosas. Nadie debe excluirse de esta responsabilidad. Hoy estamos en el foco de la ciudadanía, asumamos con ella el compromiso que nos mandató cuando nos eligió.

Muchas gracias compañeros diputados.

 

Atentamente:

Por el Grupo Parlamentario del PRD

Dip. Imelda Castro Castro.

 

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